martes, 26 de abril de 2011

Miso - Fuente de sabor

Nos confesamos fans del miso por su sabor y verán que no hay duda que también por sus propiedades no falta en casa.
El miso es una especie de pasta a partir de soja fermentada con sal marina. Por el clima, la cultura y la disponibilidad de los alimentos hay variaciones con varios cereales -arroz blanco, arroz integral o cebada. El origen lleva hasta China desde dónde en el siglo VII se extiende al Japón y ya para los años 70’s la dieta macrobiótica deja conocerlo en occidente. De forma tradicional se toma especialmente como condimento en sopas, patés, legumbres y cereales.
Normalmente se añade cuando ya se ha terminado de cocinar un plato y se ha apagado el fuego. Es importante no ponerlo a hervir pues al ser un fermento y perdería sus cualidades.
Ahora, si les comentamos que tiene enzimas, fermentos, ácido linoleico, lecitina de soya, isoflavonas, glúcidos y minerales, dan click en otra página y no pasa nada. Por tanto, ¿qué significa todo lo anterior en el organismo?
  
Enzimas y fermentos
  • Favorece el equilibrio de la flora intestinal (bacterias prebióticas) siendo por ello aconsejable tanto en caso de diarreas como en estreñimiento. Ideal cuando hay mala digestión -acidez de estómago, gases, eructos y similares- ya que el miso contiene enzimas vivos.
  
Ácido linoleico y lecitina de soya
  • Disuelven el colesterol en la sangre y evitan el endurecimiento de los vasos sanguíneos.
  • Poder antioxidante que favorece la eliminación de radicales libres.
  • La piel siempre agradece visiblemente el efecto antioxidante y depurativo
Isoflavonas
  • Favorecen el equilibrio hormonal de la mujer, el miso es muy adecuado en la menopausia ayudándonos a combatir los síntomas más habituales como sofocaciones y pérdida de calcio (Osteoporosis).
Minerales
  • Es un acalinizante, favorece la eliminación de la acidez del organismo causada por alimentos acidificantes como el azúcar blanco, los alimentos refinados y las grasas animales.  
Glúcidos y minerales de fácil absorción
  • Las personas que lo consumen sienten un mejor nivel de energía
 ¡Ven! llego la hora de erradicar el paradigma de que lo rico casi siempre es malo.


 Una vez más recordarles que el consumo del miso no es adecuado en personas con hipertensión arterial o que necesiten evitar el consumo de sal debido a su elevado contenido de sodio (sobre todo en el Hatcho Miso que es más salado).

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